sábado, 17 de septiembre de 2011


Plantas en el monasterio de Guadalupe
Eva Palencia

El amor es una energía muy poderosa. A veces me asusta y la quiero sacar de mi cuerpo, encerrarla en un cofre y guardar la llave y así tratar de domarla, pero es incontrolable, no puedo. Por eso me asusta, porque me abduce y me roba parte de mí, y me siento insegura y débil en algunos momentos.

miércoles, 31 de agosto de 2011


La piscina del hotel (Salou)
Eva Palencia

Hace cuatro años comencé a nadar habitualmente. Me di cuenta que nadando podía abandonar mi mente junto a la toalla y así dejar de pensar. También, a veces, asombrosamente, conseguía quitarme el corazón antes de zambullirme y dejaba de sufrir durante treinta largos. Nadar me salvó. Por eso, desde entonces, cuando viajo me aseguro que todos los hoteles a los que voy tengan piscina, por si acaso, de repente, la vida intenta ahogarme de nuevo.

martes, 9 de agosto de 2011


Lavanda (La Provenza)
Juan Miguel Fernández

Hoy he vuelto a casa y, al salir al patio, me he asustado al ver el canalón hecho pedazos. He supuesto que un fuerte viento lo ha tirado y despedazado contra las plantas que yo había colocado unas al lado de las otras, para que se refrescasen y acompañasen en mi ausencia. De haber estado allí, quién sabe, podría haberme caído en la cabeza y haberme matado. No lo he recogido y, con sumo cuidado, he cerrado la puerta del patio y he vuelto a marcharme sin deshacer la maleta, convencida de que aún no ha llegado el momento de convertirme en quien suelo ser.
Eva Palencia.

lunes, 1 de agosto de 2011



Saintes Maries de la Mer
Eva Palencia

Me gustan los deportes de riesgo aunque yo no practico ninguno. Cuando conozco a gente que hace alpinismo, se tira en paracaídas o se lanza desde un puente, la observo y luego paso al interrogatorio. ¿Por qué?
La respuesta suele ser vaga y yo sigo con mis cuestionamientos. Creo que me gusta la gente rara, en toda la amplitud del adjetivo. Creo que no entender tiene sentido.

martes, 17 de mayo de 2011


El pozo
Eva Palencia

En el pozo hay una mano negra que sale si te asomas. Yo nunca me asomé hasta hoy. Fui protegida por la cámara y la mano no salió. Esperé durante horas y nada y entonces me cansé y disparé. Mi padre se asustó y me regañó y yo puse la cámara en el suelo y lo abracé. Volví a mirar ya sin cámara y la vi. No era negra, como siempre habían dicho, era una mano pálida, sin vida.

Tu cuello
Sara Gómez

Me gusta besarte el cuello. Cuando me apetece morderlo me reprimo y simplemente lo rozo con mis dientes. Me alejo a veces de él, tratando de aplacar las ganas y, cuando ya se calman, me acerco de nuevo y lo paseo con mi lengua. Adoro tu cuello, la delicadeza de la piel, la transparencia... Me gusta dormirme acurrucando mi cabeza en él, tapándome con tu pelo si hace frio.

jueves, 12 de mayo de 2011


Pavo blanco
Eva Palencia

Ayer daba un paseo por los maizales. Había muchas flores silvestres, de mil colores. Inspiré lentamente su agradable aroma con los ojos cerrados. Intenté descifrar hacia dónde me llevaba el olor. Después, las desnudé una a una e introduje mis ojos en su complejidad interior. Hice un viaje al mundo minúsculo, ese que reproduce el galáctico, y, al regresar, recordé las palabras de Roy en Blade Runner:

Yo... he visto cosas que vosotros no creeríais...
atacar naves en llamas más allá de Orión,
he visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la puerta Tannhäuser.

Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia.

Es hora de morir.

"Yo no he visto tanto", pensé, y seguí mi camino.

martes, 10 de mayo de 2011


Sahara
Juan Gálvez

Yo quería ir a la escuela. Le daba la tabarra a mi madre cada día y ella, cansada de oirme, me llevó. La maestra dijo que aún no tenía la edad, que tenía que esperar, y nos volvimos a casa de nuevo. Mi madre se puso a barrer y yo salí al corral y empecé a matar hormigas.

viernes, 6 de mayo de 2011


Desfile de carrozas (Marchamalo)
Eva Palencia

Hace poco, de forma casual, descubrí por qué me apasiona Oriente. Había entrado en una librería y en la zona de libros de arte comencé a hojear uno sobre China. Me detuve, inconscientemente al principio, ante una lámina que ilustraba a una mujer con quimono frente a un paisaje. Yo había estado allí, hacía mucho tiempo, cuando, de niña, copié esa misma escena en la escuela de mi pueblo. El pasado se presentó de sopetón, ante esa imagen que convivió conmigo un par de tardes, puede que más. El pasado y la razón de mi interés por lo oriental.

lunes, 25 de abril de 2011


Rodeando el Lago de Bañolas
Eva Palencia

Ya hablamos poco, comentamos las cosas del dia a dia, el tiempo que hace, lo que ha dicho mi hermana, lo que vamos a comer o cenar. Para qué hablar a estas alturas. Son demasiados años compartiendo el despertador, las tardes del domingo, las desgracias comunes y las que no lo son y que han acabado siéndolo. No hay fronteras entre nosotros, sólo transparencias.
Caminamos al unísono y del brazo y me gusta mucho más de lo que me gustaba antes, cuando todo era un misterio.

viernes, 15 de abril de 2011


Suavidad
Sara Gómez

Hoy me he despertado a las siete y cuarto, como casi siempre, y no me he levantado hasta y media. Ese cuarto de hora es una eternidad que me amenaza a diario, cada vez que, por sumirme en experincias que no pertenecen ni al sueño ni a la vigilia, pierdo la noción del tiempo y luego, entre topezones y prisas, consigo no llegar tarde al trabajo.
Tengo una buena relación con las sábanas y mantas de mi cama. Las quiero y me adoran. Nos abrazamos cada noche y así nos despertamos. Ellas me hacen soñar y yo las acompaño en esa soledad que sufren las cosas. Nos llevamos muy bien y, por eso, nos añoramos en la distancia. Mañana, por ejemplo, las echaré de menos, pero sólo en parte, pues aunque mañana ya no estaré en mi casa, ni en mi cama, podré prolongar mis sueños, mi tiempo nocturno, y también esos minutos tan extraños que preceden a la activación de mis extremidades.
Me voy de vacaciones.

sábado, 9 de abril de 2011


El agua está fría
Sara Gómez

No sé qué hacer. Hace frio pero no mucho y además estoy completamente sola. Problemas, ninguno, el vestido mojado y poco más. Puedo adentrarme unos metros y si no lo aguando me salgo. Aunque no lo creo. Cuando empiezo a nadar me convierto en pez. Mi mente se derrite y se fusiona con todo ese agua y me entero de cosas, esas cosas que en el mundo seco no se saben y tampoco importan. Voy a atreverme porque quiero ser una arriesgada, que no se diga de mí que fui pusilánime y que no opté por la via de los sentidos. Todos los sentidos, los conocidos y los que no tienen nombre como el sentido del mar, que yo poseo...
¡Qué maravilla!

lunes, 4 de abril de 2011


Siesta
Juan Gálvez

Hace mucho tiempo, en verano, mis padres se echaban la siesta en su habitación mientras mis hermanos y yo enredábamos en el patio. Inundábamos hormigueros, desalábamos moscas, chinchábamos a mi hermana pequeña hasta hacerla llorar y luego, con gran esfuerzo, conseguíamos que se calmase y que no despertara a mis padres. Cuando me aburría de tanta tontería me metía en la casa y me tumbaba en el pasillo, para sentir el frescor del suelo de cemento sobre mi espalda. Mi gata se acercaba a mí y recorría mi cuerpo con su suave lomo, pidiendo una caricia.

miércoles, 30 de marzo de 2011


Arcoiris
Eva Palencia

Nada me sorprende tanto como el cielo. Me gustan los rostros de la gente, las plantas, me encanta el agua y sobre todo los reflejos de los árboles sobre su superficie, pero el cielo es el sumum. Le haría una fotografía diaria, como Auggie, de la película Somoke, que cada mañana fotografía la esquina donde está su tienda de cigarrillos, en Brooklyn. Yo, que no tengo tienda, encuadro cielos, los nublados y plateados, los rojizos del atardecer, los azules de dias soleados, todos... También persigo arcoiris esquivos con mi coche, rebasando el límite de velocidad, hasta que desaparecen de la misma forma que surgieron, por arte de magia.

viernes, 25 de marzo de 2011


Escala de grises
Elena de Andrés

Hoy es un dia prescindible. Yo lo arrancaría del libro de los días que se suceden para que no metiese bulto. No sé si la culpa es del día, mia o de mi vecino, que me ha despertado a voces, las que le daba a su mujer por no sé qué tontería. Y es que uno casi siempre discute por lo más tonto, pocas veces por lo verdaderamente importante y así, cuando ya nada tiene solución, no sabemos qué ha pasado en realidad.

domingo, 13 de marzo de 2011


La habitación (Rabuni)
Juan Gálvez

Viendo cómo el mar ha vomitado en mi pueblo toda su rabia, aplastando mi corazón hasta hacerlo desaparecer, me he sentado en la cama de este país lejano y he cerrado los ojos para recordar, por última vez, la casa en la que nací, la calle donde jugaba, la gente que me conocía y a la que yo solía saludar cada día. Y aquí, sobre estas sábanas, he pensado que nunca volveré a ser quien era, que ya no sabré quién soy, que a partir de ahora vagaré por el mundo siendo un fantasma aún más invisible, sin pasado...

viernes, 11 de marzo de 2011


Espacios corporales
Eva Palencia

No es fácil conocer un cuerpo. Son demasiado vastos, inmensos, infinitos.Y además mutables y caducos. Donde antes había una montaña, puede abrirse un valle, de pronto, sin previo aviso. Donde había un bosque surge la tundra. Yo me pasé años caminando el mismo cuerpo, cada día, cada estación. Es poco lo que puedo decir de él. He observado algunos más desde entonces, sin llegar a saber demasiado, sin comprender muy bien hasta dónde había llegado, qué me quedaba por hacer. También me fijo en el mío, a diario, y es el que más desconozco.

domingo, 6 de marzo de 2011


Se acaba el día
Elena de Andrés

Hace algún tiempo, no mucho, tenía pánico a la soledad. Más de una hora alejado de cualquier presencia humana lo sumía en una angustia desconcertante. Vagaba por la casa dejando un rastro nervioso. Abría la nevera y comía cualquier cosa, sin hambre. Se tumbaba en la cama, no más de cinco minutos. Volvía al estudio. Se mordía las uñas. A veces se duchaba para olvidarse del tiempo, para dejar de sentir el vértigo de saberse sin compañía.
Ahora todo es bien distinto. Ya no se teme. Se ha reconciliado consigo mismo y sabe cómo soportarse, sin miedo. Hoy, por ejemplo, ha disfrutado de la frescura del sol de marzo, del relax de una comida frente al televisor, de la lectura en el sofá, de un café con la mente en Babia, de un par de conversaciones telefónicas, de tres capítulos de su serie favorita, de los colores del cielo, de no tener prisa, del silencio ...

viernes, 4 de marzo de 2011


Nieva en Marchamalo
Samuel Rodríguez

"De nuevo nevaba. Somnoliento, vio cómo los copos, de plata y de sombras, caían oblicuos hacia las luces. Había llegado la hora de variar su rumbo al Poniente. Sí, los diarios estaban en lo cierto: nevaba en toda Irlanda. Caía nieve en cada zona de la oscura planicie central y en las colinas calvas, caía suave sobre el mégano de Allen y, más al Oeste, suave caía sobre las sombrías, sediciosas aguas de Shannon. Caía así en todo el desolado cementerio de la loma donde yacía Michael Furey, muerto. Reposaba, espesa, al azar, sobre una cruz corva y sobre una losa, sobre las lanzas de la cancela y sobre las espinas yermas. Su alma caía lenta en la duermevela al oír caer la nieve leve sobre el universo y caer leve la nieve, como el descenso de su último ocaso, sobre todos los vivos y sobre los muertos." (final de "Los muertos", del libro "Dublineses" de James Joyce)

domingo, 27 de febrero de 2011


Gotas atrapadas
Eva Palencia

LLueve en el lago y se forman círculos. Los hay de todos los tamaños. Los círculos procrean hasta que dejan de verse sin llegar a desaparecer. Adam Fuss fotografía la relación entre los círculos, cómo se tocan, cómo los unos provocan vibraciones en los otros. Quizás una de esas gotas que parece perderse en el lago sea la que, sin querer, provoque el próximo terremoto, o maremoto.
Hay una exposición de las fotos de Adam Fuss en la fundación Maphre, en Madrid. Es muy sugerente.

martes, 15 de febrero de 2011


Una niña pequeña
Juan Gálvez

Cuando sea mayor quiero tener estos ojos tan grandes y negros, esta mirada directa y limpia, esta luz. No quiero que me pase como a esa gente que al cumplir años vacía la mirada y, sin ilusión, se limita a sobrevivir. No, yo no seré así, no quiero ser así, ¿y tú?

Vacaciones
Choco

Necesito aletargarme durante unos meses. Quiero dormir y dormir sin tener pesadillas y, lentamente, despertar pensando que nada ha sido un sueño y que ha llegado junio y que en pocas semanas podré disponer de todo mi tiempo. Vivir en un mundo ligeramente distinto al mio, eso es lo que quiero.

jueves, 10 de febrero de 2011


Las verduras de mi padre
Eva Palencia

"No quiero amargarme recordando cómo, tras la muerte de los abuelos, mejor, tras la muerte de la abuela que fue la última en dejarnos, se malbarató aquel patrimonio del alma que mi padre y los tíos, supongo que bajo la influencia de mi madre y de las tías, pusieron a la venta de forma precipitada en un solo lote al mejor postor, un lote que incluía tierras, casa, huerto y hasta una finca de robles y encinas para que no quedara recuerdo ni vínculo alguno con el pueblo y que nos dejó a los primos y a mí huérfanos para siempre, alejados de aquel paraíso en el que habían transcurrido los momentos más dichosos de nuestra infancia y adolescencia. Por supuesto, actuaron a nuestras espaldas; no se les pasó por la cabeza pedir opinión a unos monicacos como nosotros."
Ignacio Sanz (del cuento titulado Londres que se encuentra en el libro Las cenas contadas de la editorial Palabras del Candil)

lunes, 7 de febrero de 2011


Torres gemelas
Juan Gálvez

"En cuanto te veo la voz se me corta, la lengua se me traba, un tenue fuego corre bajo mi piel, nada veo con los ojos, los oídos me zumban, el sudor me inunda, el temblor se apodera por completo de mí; me quedo más pálida que la mies y casi parezco muerta."
Safo (593 a. C)escribió esto hace mucho tiempo. Yo lo he sentido hoy.

jueves, 3 de febrero de 2011


El salto (Túnez)
Eva Palencia

Hace trece años abrí los ojos y me encontré con la cara de mi hijo recién nacido. Me quedé mirándole mientras dormía durante una hora, pensando en lo guapo que era, en las ganas que tenía de levantarme y abrazarlo, en la imposibilidad de hacerlo por el dolor del abdomen. Hoy ha sonado el despertador a las siete y cuarto, como casi siempre, y me he plantado junto a su cama y, entre el flequillo que no consigue tapar los granos de la frente, una nariz múcho más grande, unos labios abultados por los brackets recién puestos, y unas mejillas casi tan sonrosadas como las del primer día, ha vuelto a embelesarme como entonces y hemos llegado tarde al colegio.

viernes, 28 de enero de 2011


Dos
Xavi Crespo

El fututo no cuenta, el pasado se ha escondido, sólo tú y yo tenemos sentido y en tanto en cuando todo sea así, seré feliz. Me coges de la mano y toda mi energía se pone a mi disposición, y a la tuya. No voy a tener miedo, he visto el límite de mis fuerzas y créelo, no tienen límite. No tengas miedo tú, no te agobies por nada, todo está bien como está, así, los dos juntos, dándonos calor, siendo parte del todo.

miércoles, 26 de enero de 2011


Cabo de Rosas (Gerona)
Eva Palencia

No quiero que se acabe el mundo. Quiero seguir subiendo montañas y mirar hacia abajo y pensar en el infinito. Quiero abrir los ojos y cerrarlos y morirme de placer al recordar lo que he visto. Quiero estar enamorada durante mucho tiempo y que sea real y no un espejismo. Quiero besar a mi hijo cada noche. Quiero envejecer despacio, muy despacio. Y no, no creo en el 2012.

viernes, 21 de enero de 2011


Detalle
Eva Palencia

Mañana tengo un examen y he estado estudiando toda la semana. Me levantaba temprano y me ponía a la tarea, somnolienta. Después de comer y tomar un café volvía a abrir los libros y por la noche igual, hasta altas horas de la madrugada. Tengo la sensación de haber estado en paradero desconocido incluso para mí. Durante estos dias, con la mente ausente, he sido un poco zombie, sin enterarme de casi nada de lo que sucedía ante mis narices o tras las pantallas varias. Me lo he perdido todo. ¿Qué sentido tiene? ¿dispongo aún de tantas semanas como para tirarlas así? Espero, al menos, que mi mente se haya ensanchado hacia algún lado y que algo de lo que he leído, desde todas las posturas imaginables, permanezca.

martes, 18 de enero de 2011


La Luna
Luis Obispo

A veces me despierto en la luna. Estoy desnuda y hace frio y corro para entrar en calor y, de pronto, tropiezo con esas piedras que se ocultan bajo el polvo ceniciento que lo cubre todo. Decido bajar por uno de esos cráteres pensado en que quizás no esté sola, en que no me gustan los lugares tan lejanos y silenciosos. Tengo miedo y también fuerzas para bajar hasta el fondo y allí gritar hasta quedarme afónica y acabar sentándome a esperar. Luego me duermo.

sábado, 15 de enero de 2011


Cádiz brumoso
Eva Palencia

Mi amiga Teresa vive en Cádiz y hace poco fui a visitarla. Ella decía que en Cádiz llueve poco, sin embargo, nos pasamos el fin de semana sin soltar el paraguas. Yo estaba encantada por dos razones, por estar con ella, a la que echo de menos constantemente, y por tener la oportunidad de ver un Cádiz melancólico difuminado entre las gotas del agua.

martes, 11 de enero de 2011



Pez rojo (Lloret de Mar)
Juan Miguel Fernández-Balboa

Ya no me gustan las navidades. A principios de enero creí ahogarme con tantos sentimientos inundando mi atmósfera vital. ¿Soy más débil o más consciente? No lo sé y da un poco igual pues la realidad es la que es. Las navidades muestran mi fragilidad y la de las personas a las que quiero, algunas de ellas ya mayores, como mis padres. Las navidades confirman más que ninguna otra época del año el ágil paso del tiempo, los cambios, las ausencias. Acabo de enterarme de que los Reyes Magos no existen y me siento engañada.

lunes, 22 de noviembre de 2010


Calma
Jesús Díaz González

Hoy todo es más complejo que otras veces: preparar las clases, tener paciencia con los alumnos, arreglar la casa, ir y volver de Guadalajara para recoger a mi hijo, estudiar para los parciales de febrero, hacer las llamadas pendientes, etc. etc. ¡Tantas cosas! Soy una persona normal y corriente pero mi vida a veces parece no pertenecerme. ¿Dónde estoy yo entre todas esas cosas que consumen mi tiempo y mi energía cada día? ¿Dónde está mi espíritu, si es que tengo espírito? ¿qué puedo hacer para encontrar la calma?

sábado, 20 de noviembre de 2010


Niños
Eva Palencia

Hay niños que tienen que vivir en dos mundos totalmente opuestos y contradictorios y eso no es bueno pero es mejor que vivir en la pobreza durante todo el tiempo. Si de vez en cuando pueden dormir un una cama y comer tres veces al día y sentir que no son tan diferentes como creían, eso está bien, a pesar de que la amenaza de esa otra realidad nunca se evapora. Hay días que estando en el patio, durante el recreo, puede aparecer la relidad contradictoria que ellos experimentan y entonces sienten el desasosiego porque nada es permanente, porque el cambio se avecina de nuevo. Aunque al final del día, cuanto la ven, a ella, su otra mamá, que ha ido a recogerlos con esa sonrisa amplia, a pesar del cansancio, y los lleva al parque y entre todos se comen las mandarinas recién compradas, entonces, no tienen miedo porque creen que ya todo está claro.

jueves, 18 de noviembre de 2010



Granada
Eva Palencia

He seguido a estas dos mujeres sin que me vieran. De vez en cuando me ocultaba tras el tronco de un árbol, o un quiosco, o lo que fuese que sirviese para el caso. Me intesaba la historia que una le contaba a la otra y que yo, sin querer, también comencé a escuchar y ya, irremediablemente, necesitaba un final. De no haberlas seguido y haber escuchado cómo su vecina, cogiendo a los dos niños, se había marchado para no volver, no habría podido pegar ojo. Yo no sé vivir sin finales; aunque prefiero los felices, de eso no tengo la menor duda.

Hacia Granada
Eva Palencia

Me gusta hacer carreras contra el viento y perder, contra las olas y ganar, contra el humo de esas chimeneas negras que contaminan el aire, el mundo en el que vivo, y dejar de verlas y pensar que ya no existen. Me engaño, lo sé, y me gusta engañarme como una estúpida.

lunes, 15 de noviembre de 2010



Luis Conte Marín

En invierno me gusta estar en casa. Si es domingo me levanto tarde y desayuno a lo grande, lentamente. Después leo durante un rato, con las cortinas del salón reducidas hacia los lados de la ventana. De vez en cuanto cierro el libro y observo las gotas de lluvia, si es que llueve. Después de comer veo una película, o echo una siesta, según me dé. En invierno me vuelvo arisca y un tanto misántropa. Me encierro en mí misma, dentro de mis espacios, necesito recuperar energía y reducir el desgaste de la que queda al mínimo, para no sucumbir a la tristeza de esa luz tan tenue que tiende a inmovilizarme.

sábado, 6 de noviembre de 2010


Peligro
Jose Ignacio de Andrés

Quiero dejar de ser quien soy, pero no por un momento, no durante unos meses, quiero que sea definitivo, para siempre. Ser alguien nuevo, diferente, con otras preocupaciones y problemas, con otras alegrías. Estoy cansada de volver siempre al punto desde el que partí, tener esta desesperante sensación de no avanzar, de permancecer inmóvil presenciando las mismas cosas, interpretándolas de esa manera en la que todo es una amenaza.

domingo, 31 de octubre de 2010


Forma y color
Eva Palencia

Adoro a Georgia O'Keeffe. Ella me ha enseñado a mirar las flores, a fijarme en los detalles y perderme en el laberinto de sus formas. También me ha hecho descubrir la multitud de posibilidades que hay en todo lo que vemos, según el ángulo, la cercanía o la distancia. A partir de ella sé cómo viajar hacia el interior de las cosas pequeñas y extasiarme. Hacía mucho que no pensaba en ella, en Georgia O'Keeffe y, por suerte, la he vuelto a encontrar en la exposición que la Fundación Mapfre ha organizado en la Sala Recoletos de Madrid titulada: Made in USA: Arte americano de la Phillips Collectio. No os la perdáis.

martes, 26 de octubre de 2010


Fotografiando la música
Alejandro Moreno

El otro día, en clase, me vi envuelto en una interesante conversación sobre el consumo de medios. El profesor hablaba de que los avances tecnológicos nos han permitido alcanzar un nivel de vida más comodo, ¿para qué vamos a leer un periódico si podemos sentarnos delante de un televisor sin hacer ningún tipo de esfuerzo? Algo que se podía extrapolar a otros aspectos de la vida no comunicativos, ¿para qué voy a preparar un guiso si puedo meter una pizza en el microondas? Entre algunos de estos ejemplos uno me llamó especialmente la atención, "antes de que existieran los reproductores de música la gente tocaba instrumentos y cantaba sus canciones en casa (...) el desarrollo de nuevas tecnologías ha ido unido a un descenso en la gente que toca un instrumento". Me pareció una reflexión acertada, sobre todo en una sociedad donde los avances tecnológicos han permitido que la música electrónica, aquella que se hace presionando unos cuantos botones y que ni siquiera requiere una formación básica en el coro de tu parroquia, se ha ido imponiendo entre jóvenes y no tan jóvenes.

Yo por si acaso, voy a fotografia la música. Que quede constancia en el futuro apocalíptico que se nos dibuja que no siempre el hombre estuvo sometido al 'medio', que en algún momento fue el hombre el que utilizó al medio para comunicarse. Como me gusta la música...

Alejandro Moreno

sábado, 23 de octubre de 2010


Avispa
Eva Palencia


La avispa se estaba ahogando pero yo no la veía. Sólo veía la suavidad aterciopelada del agua, los círculos concéntricos a su alrededor, el movimiento de sus patas, la tranquilidad del viento. Hice la foto y me fui a buscar otra, sin pensar, como una autómata. Ahora me doy cuenta de su tragedia.

jueves, 21 de octubre de 2010



Hojas amarillas
Juan Miguel Fernández-Balboa

Lo que más me gusta del otoño es el color de las hojas, ese proceso de cambio, de transformación, cómo el verde se torna verde claro y amarillo para acabar en marrón y desaparecer. El otoño es la mejor metáfora de la vida y también de la belleza. La belleza y la vida.

miércoles, 20 de octubre de 2010



Fin de temporada
Alejandro Moreno

No suelo ir al pueblo. No es que no me guste, todo lo contrario, simplemente no suelo ir al pueblo. Busco dentro de mí, intentando dar explicación a mi ausencia rural. Creo que ya lo tengo, será que no soporto el olor a muerte del fin de temporada.
Alejandro Moreno.

miércoles, 6 de octubre de 2010


Primavera
Elena de Andrés

Cuando mi hijo era pequeño fui con él al campo. Lo llevaba en brazos pues sus débiles piernas no aguantaban demasiado. La mañana era fresca pero soleada. Le había puesto un jersey de lana de esos que le hacía mi madre, con cenefas. No nos cruzamos con nadie.
Al llegar al camino que conduce al cementerio me senté un rato a descansar sobre una roca y a él lo coloqué a mi lado, en la hierba. Había margaritas a su alrededor y él comenzó a deshojarlas. De cuando en cuando me miraba y sonreía. Yo le daba algún qué otro beso, lo achuchaba, le hablaba y a veces lo dejaba en paz, embebido en su mundo de sensaciones, tranquilo al sentirme cerca, contento y feliz de existir.

lunes, 27 de septiembre de 2010



Santorini (Grecia)
Juan Miguel Fernández-Balboa

Hace dias que no abres la ventana, que no te veo, que me paro delante de tu casa hasta sentir cómo los pies se quejan y proseguir hasta la orilla desconsolado.
¿Dónde estás? ¿qué ha pasado? Recorro las calles empinadas una y otra vez con la ilusión de tropezarme contigo al girar,de forma casualmente premeditada. Vivo sin disfrutar de la experiencia, envuelto en incertidumbre, con un solo deseo.

domingo, 26 de septiembre de 2010



Elsa
Eva Palencia

Mi gata se llamaba Elsa. Le gustaba contonearse al andar, mirándome de vez en cuando, con cierto desprecio a veces, con indiferencia otras, nunca con amor. Yo la seguía a cierta distancia y cuando se paraba a mirar el infitino la acariciaba, con cierto temor. Elsa giraba la cabeza al sentir mis dedos sobre su lomo y entonces yo me apartaba. Yo la quería de forma ilógica, sin un porqué. Aún la quiero en el recuerdo, sin comprenderla.

jueves, 16 de septiembre de 2010


Niebla
Jesús Díaz González

Salí de casa dando un portazo para que mi madre supiera que me había enfadado. No pensaba volver. Caminé hasta que me entró sed, hambre, frío y miedo. Se hizo de noche y me quedé dormida junto a un rio. Al despertar había niebla y me quedé mirando el agua sin saber si era real. Cuando la niebla se esfumó decidí regresar.

domingo, 12 de septiembre de 2010




Alrededores de Douz (Túnez)
Eva Palencia

Estoy pensando que quiero volver al desierto. Hay rutas en camello de una semana o incluso un mes. El calor no me importa demasiado, mi cuerpo se aclimata y, tras una cierta incomodidad al principio, dejo de sentirlo. Mi vista, sin embargo, no deja de sorprenderse en ningún momento. Mi espíritu se siente libre alejado de todo lo cotidiano, de lo reconocible. El desierto me lleva hacia dentro, hacia dentro de mí, y ese es un viaje pendiente que no puedo postergar.

miércoles, 4 de agosto de 2010


Mis plantas
Eva Palencia


Mañana salgo de viaje. No estoy nerviosa pero sí intranquila, no me encuentro con esa serenidad de otros días que me permitiría echarme en el sofá a leer durante horas o salir al patio a mirar cómo se transforma el cielo. Hoy tengo muchas cosas que hacer, cosas que he hecho muchas veces, tantas como veces he salido de viaje. Todas son cosas muy importantes y por eso no estoy calmada, porque no puedo olvidarme de nada. Tengo, por ejemplo, que hacer la maleta y meter todo tipo de ropa, que cargar la cámara de fotos, que ir al baño y preparar el neceser, que coger los zapatos, que sacar la bolsa de piscina del armario y ponerla ya en el maletero, que pensar en la nevera, que hacer la lista de lo que hacer al día siguiente, justo antes de salir, que ... Sólo pensar en todo esto ya me agota y además lo más importante, no puedo olvidarme del cargador del móvil, de pasarme por el cajero y sobre todo, de regar mis plantas.

martes, 3 de agosto de 2010


El sur
Choco

Ya se ha puesto el sol. He estado mirándolo durante unos minutos hasta que ha desaparecido por completo y los pájaros, que habían permanecido silenciosos, han reanudado el vuelo y el canto. Para no cegarme he apartado la vista cada quince segundos y entonces he contemplado soles de colores que descendían a gran velocidad y nunca llegaban a explosionar contra la tierra. Al mirarlo de nuevo he ido descubriendo círculos verdes, azules, violetas, en torno a él. Hoy el sol era más grande que ayer y cuando he dejado de verlo no he sentido tristeza, todo lo contrario, una enorme tranquilidad se ha quedado conmigo, y he sido muy feliz pensando que quizás mañana pueda volver a verlo.

domingo, 1 de agosto de 2010


Botella en la casa de una amiga.
Eva Palencia

Cuando conozco a alguien y lo invito a mi casa siento una pizca de nervios. Pienso que al mostrar mi casa estoy mostrando una gran parte de mi intimidad. Creo que mi casa podría ser utilizada en mi contra, o a mi favor. Podría ser utilizada...
En nuestras casas exponemos nuestras vidas con sus buenos momentos y con sus dramas. En los objetos que colocamos en las estanterías, en las fotos que enmarcamos, en el orden o el desorden estamos nosotros sin tapujos. Por eso me interesan mucho las casas de los demás y, últimamente, me apasiona observarlas y fotografiar todos los detalles que dibujan la cartografía personal de sus habitantes.