domingo, 31 de octubre de 2010


Forma y color
Eva Palencia

Adoro a Georgia O'Keeffe. Ella me ha enseñado a mirar las flores, a fijarme en los detalles y perderme en el laberinto de sus formas. También me ha hecho descubrir la multitud de posibilidades que hay en todo lo que vemos, según el ángulo, la cercanía o la distancia. A partir de ella sé cómo viajar hacia el interior de las cosas pequeñas y extasiarme. Hacía mucho que no pensaba en ella, en Georgia O'Keeffe y, por suerte, la he vuelto a encontrar en la exposición que la Fundación Mapfre ha organizado en la Sala Recoletos de Madrid titulada: Made in USA: Arte americano de la Phillips Collectio. No os la perdáis.

martes, 26 de octubre de 2010


Fotografiando la música
Alejandro Moreno

El otro día, en clase, me vi envuelto en una interesante conversación sobre el consumo de medios. El profesor hablaba de que los avances tecnológicos nos han permitido alcanzar un nivel de vida más comodo, ¿para qué vamos a leer un periódico si podemos sentarnos delante de un televisor sin hacer ningún tipo de esfuerzo? Algo que se podía extrapolar a otros aspectos de la vida no comunicativos, ¿para qué voy a preparar un guiso si puedo meter una pizza en el microondas? Entre algunos de estos ejemplos uno me llamó especialmente la atención, "antes de que existieran los reproductores de música la gente tocaba instrumentos y cantaba sus canciones en casa (...) el desarrollo de nuevas tecnologías ha ido unido a un descenso en la gente que toca un instrumento". Me pareció una reflexión acertada, sobre todo en una sociedad donde los avances tecnológicos han permitido que la música electrónica, aquella que se hace presionando unos cuantos botones y que ni siquiera requiere una formación básica en el coro de tu parroquia, se ha ido imponiendo entre jóvenes y no tan jóvenes.

Yo por si acaso, voy a fotografia la música. Que quede constancia en el futuro apocalíptico que se nos dibuja que no siempre el hombre estuvo sometido al 'medio', que en algún momento fue el hombre el que utilizó al medio para comunicarse. Como me gusta la música...

Alejandro Moreno

sábado, 23 de octubre de 2010


Avispa
Eva Palencia


La avispa se estaba ahogando pero yo no la veía. Sólo veía la suavidad aterciopelada del agua, los círculos concéntricos a su alrededor, el movimiento de sus patas, la tranquilidad del viento. Hice la foto y me fui a buscar otra, sin pensar, como una autómata. Ahora me doy cuenta de su tragedia.

jueves, 21 de octubre de 2010



Hojas amarillas
Juan Miguel Fernández-Balboa

Lo que más me gusta del otoño es el color de las hojas, ese proceso de cambio, de transformación, cómo el verde se torna verde claro y amarillo para acabar en marrón y desaparecer. El otoño es la mejor metáfora de la vida y también de la belleza. La belleza y la vida.

miércoles, 20 de octubre de 2010



Fin de temporada
Alejandro Moreno

No suelo ir al pueblo. No es que no me guste, todo lo contrario, simplemente no suelo ir al pueblo. Busco dentro de mí, intentando dar explicación a mi ausencia rural. Creo que ya lo tengo, será que no soporto el olor a muerte del fin de temporada.
Alejandro Moreno.

miércoles, 6 de octubre de 2010


Primavera
Elena de Andrés

Cuando mi hijo era pequeño fui con él al campo. Lo llevaba en brazos pues sus débiles piernas no aguantaban demasiado. La mañana era fresca pero soleada. Le había puesto un jersey de lana de esos que le hacía mi madre, con cenefas. No nos cruzamos con nadie.
Al llegar al camino que conduce al cementerio me senté un rato a descansar sobre una roca y a él lo coloqué a mi lado, en la hierba. Había margaritas a su alrededor y él comenzó a deshojarlas. De cuando en cuando me miraba y sonreía. Yo le daba algún qué otro beso, lo achuchaba, le hablaba y a veces lo dejaba en paz, embebido en su mundo de sensaciones, tranquilo al sentirme cerca, contento y feliz de existir.

lunes, 27 de septiembre de 2010



Santorini (Grecia)
Juan Miguel Fernández-Balboa

Hace dias que no abres la ventana, que no te veo, que me paro delante de tu casa hasta sentir cómo los pies se quejan y proseguir hasta la orilla desconsolado.
¿Dónde estás? ¿qué ha pasado? Recorro las calles empinadas una y otra vez con la ilusión de tropezarme contigo al girar,de forma casualmente premeditada. Vivo sin disfrutar de la experiencia, envuelto en incertidumbre, con un solo deseo.

domingo, 26 de septiembre de 2010



Elsa
Eva Palencia

Mi gata se llamaba Elsa. Le gustaba contonearse al andar, mirándome de vez en cuando, con cierto desprecio a veces, con indiferencia otras, nunca con amor. Yo la seguía a cierta distancia y cuando se paraba a mirar el infitino la acariciaba, con cierto temor. Elsa giraba la cabeza al sentir mis dedos sobre su lomo y entonces yo me apartaba. Yo la quería de forma ilógica, sin un porqué. Aún la quiero en el recuerdo, sin comprenderla.

jueves, 16 de septiembre de 2010


Niebla
Jesús Díaz González

Salí de casa dando un portazo para que mi madre supiera que me había enfadado. No pensaba volver. Caminé hasta que me entró sed, hambre, frío y miedo. Se hizo de noche y me quedé dormida junto a un rio. Al despertar había niebla y me quedé mirando el agua sin saber si era real. Cuando la niebla se esfumó decidí regresar.

domingo, 12 de septiembre de 2010




Alrededores de Douz (Túnez)
Eva Palencia

Estoy pensando que quiero volver al desierto. Hay rutas en camello de una semana o incluso un mes. El calor no me importa demasiado, mi cuerpo se aclimata y, tras una cierta incomodidad al principio, dejo de sentirlo. Mi vista, sin embargo, no deja de sorprenderse en ningún momento. Mi espíritu se siente libre alejado de todo lo cotidiano, de lo reconocible. El desierto me lleva hacia dentro, hacia dentro de mí, y ese es un viaje pendiente que no puedo postergar.

miércoles, 4 de agosto de 2010


Mis plantas
Eva Palencia


Mañana salgo de viaje. No estoy nerviosa pero sí intranquila, no me encuentro con esa serenidad de otros días que me permitiría echarme en el sofá a leer durante horas o salir al patio a mirar cómo se transforma el cielo. Hoy tengo muchas cosas que hacer, cosas que he hecho muchas veces, tantas como veces he salido de viaje. Todas son cosas muy importantes y por eso no estoy calmada, porque no puedo olvidarme de nada. Tengo, por ejemplo, que hacer la maleta y meter todo tipo de ropa, que cargar la cámara de fotos, que ir al baño y preparar el neceser, que coger los zapatos, que sacar la bolsa de piscina del armario y ponerla ya en el maletero, que pensar en la nevera, que hacer la lista de lo que hacer al día siguiente, justo antes de salir, que ... Sólo pensar en todo esto ya me agota y además lo más importante, no puedo olvidarme del cargador del móvil, de pasarme por el cajero y sobre todo, de regar mis plantas.

martes, 3 de agosto de 2010


El sur
Choco

Ya se ha puesto el sol. He estado mirándolo durante unos minutos hasta que ha desaparecido por completo y los pájaros, que habían permanecido silenciosos, han reanudado el vuelo y el canto. Para no cegarme he apartado la vista cada quince segundos y entonces he contemplado soles de colores que descendían a gran velocidad y nunca llegaban a explosionar contra la tierra. Al mirarlo de nuevo he ido descubriendo círculos verdes, azules, violetas, en torno a él. Hoy el sol era más grande que ayer y cuando he dejado de verlo no he sentido tristeza, todo lo contrario, una enorme tranquilidad se ha quedado conmigo, y he sido muy feliz pensando que quizás mañana pueda volver a verlo.

domingo, 1 de agosto de 2010


Botella en la casa de una amiga.
Eva Palencia

Cuando conozco a alguien y lo invito a mi casa siento una pizca de nervios. Pienso que al mostrar mi casa estoy mostrando una gran parte de mi intimidad. Creo que mi casa podría ser utilizada en mi contra, o a mi favor. Podría ser utilizada...
En nuestras casas exponemos nuestras vidas con sus buenos momentos y con sus dramas. En los objetos que colocamos en las estanterías, en las fotos que enmarcamos, en el orden o el desorden estamos nosotros sin tapujos. Por eso me interesan mucho las casas de los demás y, últimamente, me apasiona observarlas y fotografiar todos los detalles que dibujan la cartografía personal de sus habitantes.

jueves, 29 de julio de 2010



Viñeta de Bruselas
Alejandro Moreno

Las nubes juegan con la luz en el cielo de Bruselas, la capital del cómic. Por un momento levanto la mirada y me siento como un personaje más de Hergé. Me quedo parado, estático, como los personajes de aquellos cómics con los que he crecido. Inmortalizo el momento. No sé qué me deparará la siguiente viñeta, Dios sabe qué aventuras me esperan.
Alejandro Moreno

domingo, 25 de julio de 2010


Hermanos (Etiopía)
Nuria Cort Lluís

Yo también tengo dos hermanos. A mi hermana pequeña la cogía en brazos cuando teníamos prisa y me decía que ya no podía más. Yo no era fuerte pero aguantaba, pensar en el sufrimiento de mi hermana me partía el alma y, a veces, cuando el camino era interminable, apretaba los dientes hasta casi reventar. Ella, mientras tanto, enrrollaba mi pelo en su dedo y cantaba las canciones que mi madre le había enseñado, las mismas que yo cantaba cuando ella era sólo un bebé llorón. Mi hermano, el mayor de los tres, estaba fuera, estudiando en un internado y sólo venía en vacaciones. Yo lo esperaba con impaciencia y nada más entrar en la casa me lanzaba a su maleta y la abría para coger las galletas rellenas de fresa que él sabía que tanto me gustaban.

viernes, 23 de julio de 2010


Noche (Berlín)
Paloma Gonzalo Lara

Las grandes ciudades desprenden una fuerte carga de agresividad. Tantos estímulos hacen que el corazón lata con demasiada rapidez. Edificios inabarcables, luces persistentes, locales siempre abiertos, ruidos inagotables... todo contribuye a la aceleración del ritmo vital. La vida transcurre sin pausas, se sucede como loca, con la inconsciencia que tanto aturdimiento provoca y buscando esa inconsciencia pues pararse a pensar podría ser peligroso.

jueves, 22 de julio de 2010


Un recuerdo
Xavi Crespo

Este verano me quedo en casa. No tengo trabajo y tampoco dinero y por eso no hay playa. Me asomo a la ventana de mi salón e intento distraerme con los niños del parque de enfrente. Así paso las tardes. Tener mucho tiempo es como no tenerlo pues sin ganas el tiempo es una tortura. A eso de las nueve, antes de cenar, cierro los ojos y entonces recuerdo.

domingo, 18 de julio de 2010


Turista (Barcelona)
Eva Palencia

Las cosas no se ven de la misma forma cuando una lleva la cámara encima. La mirada se detiene mucho más en los rincones, en los gestos de la gente, en las fachadas de las casas, en las sombras, en todo absolutamente. A veces es agotador y por lo tanto recomendable aparcar la cámara y simplemente mirar de forma relajada, sin tensión.

viernes, 16 de julio de 2010


El viento (Guinea Ecuatorial)
Pep Bruno

Tengo vértigo. Mirar hacia abajo desde las alturas me produce un ligero mareo que aumenta hasta convertirse en leve dolor y, finalmente, si no me aparto, angustia. Aún así, me gustan los acantilados. Cuando me aproximo a ellos lo hago sigilosamente hasta detenerme a una distancia muy prudencial del abismo. Entonces extiendo los brazos y cierro los ojos y, cuando la fuerte brisa rasga mis mejillas, me gusta gritar y sentir que salgo de mí.

jueves, 15 de julio de 2010



Desde arriba (Barranco de la Hoz)
Jesús de los Reyes

Cuando estoy en el extranjero siento una curiosidad intensa por todo lo que me rodea. Viajo continuamente con una especie de ansiedad por verlo todo, por no perderme nada, como si fuese la única oportunidad que tengo de estar allí, como si nunca más fuese a volver. Sin embargo, una vez en casa, inexplicablemente, la curiosidad desaparece y me instalo en los lugares comunes sin que se me pase por la mente la idea de que hay muchos sitios que no conozco y que están a un tiro de piedra y que además pueden ser mucho más interesantes que los que he visto en lugares lejarnos.