viernes, 28 de enero de 2011


Dos
Xavi Crespo

El fututo no cuenta, el pasado se ha escondido, sólo tú y yo tenemos sentido y en tanto en cuando todo sea así, seré feliz. Me coges de la mano y toda mi energía se pone a mi disposición, y a la tuya. No voy a tener miedo, he visto el límite de mis fuerzas y créelo, no tienen límite. No tengas miedo tú, no te agobies por nada, todo está bien como está, así, los dos juntos, dándonos calor, siendo parte del todo.

miércoles, 26 de enero de 2011


Cabo de Rosas (Gerona)
Eva Palencia

No quiero que se acabe el mundo. Quiero seguir subiendo montañas y mirar hacia abajo y pensar en el infinito. Quiero abrir los ojos y cerrarlos y morirme de placer al recordar lo que he visto. Quiero estar enamorada durante mucho tiempo y que sea real y no un espejismo. Quiero besar a mi hijo cada noche. Quiero envejecer despacio, muy despacio. Y no, no creo en el 2012.

viernes, 21 de enero de 2011


Detalle
Eva Palencia

Mañana tengo un examen y he estado estudiando toda la semana. Me levantaba temprano y me ponía a la tarea, somnolienta. Después de comer y tomar un café volvía a abrir los libros y por la noche igual, hasta altas horas de la madrugada. Tengo la sensación de haber estado en paradero desconocido incluso para mí. Durante estos dias, con la mente ausente, he sido un poco zombie, sin enterarme de casi nada de lo que sucedía ante mis narices o tras las pantallas varias. Me lo he perdido todo. ¿Qué sentido tiene? ¿dispongo aún de tantas semanas como para tirarlas así? Espero, al menos, que mi mente se haya ensanchado hacia algún lado y que algo de lo que he leído, desde todas las posturas imaginables, permanezca.

martes, 18 de enero de 2011


La Luna
Luis Obispo

A veces me despierto en la luna. Estoy desnuda y hace frio y corro para entrar en calor y, de pronto, tropiezo con esas piedras que se ocultan bajo el polvo ceniciento que lo cubre todo. Decido bajar por uno de esos cráteres pensado en que quizás no esté sola, en que no me gustan los lugares tan lejanos y silenciosos. Tengo miedo y también fuerzas para bajar hasta el fondo y allí gritar hasta quedarme afónica y acabar sentándome a esperar. Luego me duermo.

sábado, 15 de enero de 2011


Cádiz brumoso
Eva Palencia

Mi amiga Teresa vive en Cádiz y hace poco fui a visitarla. Ella decía que en Cádiz llueve poco, sin embargo, nos pasamos el fin de semana sin soltar el paraguas. Yo estaba encantada por dos razones, por estar con ella, a la que echo de menos constantemente, y por tener la oportunidad de ver un Cádiz melancólico difuminado entre las gotas del agua.

martes, 11 de enero de 2011



Pez rojo (Lloret de Mar)
Juan Miguel Fernández-Balboa

Ya no me gustan las navidades. A principios de enero creí ahogarme con tantos sentimientos inundando mi atmósfera vital. ¿Soy más débil o más consciente? No lo sé y da un poco igual pues la realidad es la que es. Las navidades muestran mi fragilidad y la de las personas a las que quiero, algunas de ellas ya mayores, como mis padres. Las navidades confirman más que ninguna otra época del año el ágil paso del tiempo, los cambios, las ausencias. Acabo de enterarme de que los Reyes Magos no existen y me siento engañada.

lunes, 22 de noviembre de 2010


Calma
Jesús Díaz González

Hoy todo es más complejo que otras veces: preparar las clases, tener paciencia con los alumnos, arreglar la casa, ir y volver de Guadalajara para recoger a mi hijo, estudiar para los parciales de febrero, hacer las llamadas pendientes, etc. etc. ¡Tantas cosas! Soy una persona normal y corriente pero mi vida a veces parece no pertenecerme. ¿Dónde estoy yo entre todas esas cosas que consumen mi tiempo y mi energía cada día? ¿Dónde está mi espíritu, si es que tengo espírito? ¿qué puedo hacer para encontrar la calma?

sábado, 20 de noviembre de 2010


Niños
Eva Palencia

Hay niños que tienen que vivir en dos mundos totalmente opuestos y contradictorios y eso no es bueno pero es mejor que vivir en la pobreza durante todo el tiempo. Si de vez en cuando pueden dormir un una cama y comer tres veces al día y sentir que no son tan diferentes como creían, eso está bien, a pesar de que la amenaza de esa otra realidad nunca se evapora. Hay días que estando en el patio, durante el recreo, puede aparecer la relidad contradictoria que ellos experimentan y entonces sienten el desasosiego porque nada es permanente, porque el cambio se avecina de nuevo. Aunque al final del día, cuanto la ven, a ella, su otra mamá, que ha ido a recogerlos con esa sonrisa amplia, a pesar del cansancio, y los lleva al parque y entre todos se comen las mandarinas recién compradas, entonces, no tienen miedo porque creen que ya todo está claro.

jueves, 18 de noviembre de 2010



Granada
Eva Palencia

He seguido a estas dos mujeres sin que me vieran. De vez en cuando me ocultaba tras el tronco de un árbol, o un quiosco, o lo que fuese que sirviese para el caso. Me intesaba la historia que una le contaba a la otra y que yo, sin querer, también comencé a escuchar y ya, irremediablemente, necesitaba un final. De no haberlas seguido y haber escuchado cómo su vecina, cogiendo a los dos niños, se había marchado para no volver, no habría podido pegar ojo. Yo no sé vivir sin finales; aunque prefiero los felices, de eso no tengo la menor duda.

Hacia Granada
Eva Palencia

Me gusta hacer carreras contra el viento y perder, contra las olas y ganar, contra el humo de esas chimeneas negras que contaminan el aire, el mundo en el que vivo, y dejar de verlas y pensar que ya no existen. Me engaño, lo sé, y me gusta engañarme como una estúpida.

lunes, 15 de noviembre de 2010



Luis Conte Marín

En invierno me gusta estar en casa. Si es domingo me levanto tarde y desayuno a lo grande, lentamente. Después leo durante un rato, con las cortinas del salón reducidas hacia los lados de la ventana. De vez en cuanto cierro el libro y observo las gotas de lluvia, si es que llueve. Después de comer veo una película, o echo una siesta, según me dé. En invierno me vuelvo arisca y un tanto misántropa. Me encierro en mí misma, dentro de mis espacios, necesito recuperar energía y reducir el desgaste de la que queda al mínimo, para no sucumbir a la tristeza de esa luz tan tenue que tiende a inmovilizarme.

sábado, 6 de noviembre de 2010


Peligro
Jose Ignacio de Andrés

Quiero dejar de ser quien soy, pero no por un momento, no durante unos meses, quiero que sea definitivo, para siempre. Ser alguien nuevo, diferente, con otras preocupaciones y problemas, con otras alegrías. Estoy cansada de volver siempre al punto desde el que partí, tener esta desesperante sensación de no avanzar, de permancecer inmóvil presenciando las mismas cosas, interpretándolas de esa manera en la que todo es una amenaza.

domingo, 31 de octubre de 2010


Forma y color
Eva Palencia

Adoro a Georgia O'Keeffe. Ella me ha enseñado a mirar las flores, a fijarme en los detalles y perderme en el laberinto de sus formas. También me ha hecho descubrir la multitud de posibilidades que hay en todo lo que vemos, según el ángulo, la cercanía o la distancia. A partir de ella sé cómo viajar hacia el interior de las cosas pequeñas y extasiarme. Hacía mucho que no pensaba en ella, en Georgia O'Keeffe y, por suerte, la he vuelto a encontrar en la exposición que la Fundación Mapfre ha organizado en la Sala Recoletos de Madrid titulada: Made in USA: Arte americano de la Phillips Collectio. No os la perdáis.

martes, 26 de octubre de 2010


Fotografiando la música
Alejandro Moreno

El otro día, en clase, me vi envuelto en una interesante conversación sobre el consumo de medios. El profesor hablaba de que los avances tecnológicos nos han permitido alcanzar un nivel de vida más comodo, ¿para qué vamos a leer un periódico si podemos sentarnos delante de un televisor sin hacer ningún tipo de esfuerzo? Algo que se podía extrapolar a otros aspectos de la vida no comunicativos, ¿para qué voy a preparar un guiso si puedo meter una pizza en el microondas? Entre algunos de estos ejemplos uno me llamó especialmente la atención, "antes de que existieran los reproductores de música la gente tocaba instrumentos y cantaba sus canciones en casa (...) el desarrollo de nuevas tecnologías ha ido unido a un descenso en la gente que toca un instrumento". Me pareció una reflexión acertada, sobre todo en una sociedad donde los avances tecnológicos han permitido que la música electrónica, aquella que se hace presionando unos cuantos botones y que ni siquiera requiere una formación básica en el coro de tu parroquia, se ha ido imponiendo entre jóvenes y no tan jóvenes.

Yo por si acaso, voy a fotografia la música. Que quede constancia en el futuro apocalíptico que se nos dibuja que no siempre el hombre estuvo sometido al 'medio', que en algún momento fue el hombre el que utilizó al medio para comunicarse. Como me gusta la música...

Alejandro Moreno

sábado, 23 de octubre de 2010


Avispa
Eva Palencia


La avispa se estaba ahogando pero yo no la veía. Sólo veía la suavidad aterciopelada del agua, los círculos concéntricos a su alrededor, el movimiento de sus patas, la tranquilidad del viento. Hice la foto y me fui a buscar otra, sin pensar, como una autómata. Ahora me doy cuenta de su tragedia.

jueves, 21 de octubre de 2010



Hojas amarillas
Juan Miguel Fernández-Balboa

Lo que más me gusta del otoño es el color de las hojas, ese proceso de cambio, de transformación, cómo el verde se torna verde claro y amarillo para acabar en marrón y desaparecer. El otoño es la mejor metáfora de la vida y también de la belleza. La belleza y la vida.

miércoles, 20 de octubre de 2010



Fin de temporada
Alejandro Moreno

No suelo ir al pueblo. No es que no me guste, todo lo contrario, simplemente no suelo ir al pueblo. Busco dentro de mí, intentando dar explicación a mi ausencia rural. Creo que ya lo tengo, será que no soporto el olor a muerte del fin de temporada.
Alejandro Moreno.

miércoles, 6 de octubre de 2010


Primavera
Elena de Andrés

Cuando mi hijo era pequeño fui con él al campo. Lo llevaba en brazos pues sus débiles piernas no aguantaban demasiado. La mañana era fresca pero soleada. Le había puesto un jersey de lana de esos que le hacía mi madre, con cenefas. No nos cruzamos con nadie.
Al llegar al camino que conduce al cementerio me senté un rato a descansar sobre una roca y a él lo coloqué a mi lado, en la hierba. Había margaritas a su alrededor y él comenzó a deshojarlas. De cuando en cuando me miraba y sonreía. Yo le daba algún qué otro beso, lo achuchaba, le hablaba y a veces lo dejaba en paz, embebido en su mundo de sensaciones, tranquilo al sentirme cerca, contento y feliz de existir.

lunes, 27 de septiembre de 2010



Santorini (Grecia)
Juan Miguel Fernández-Balboa

Hace dias que no abres la ventana, que no te veo, que me paro delante de tu casa hasta sentir cómo los pies se quejan y proseguir hasta la orilla desconsolado.
¿Dónde estás? ¿qué ha pasado? Recorro las calles empinadas una y otra vez con la ilusión de tropezarme contigo al girar,de forma casualmente premeditada. Vivo sin disfrutar de la experiencia, envuelto en incertidumbre, con un solo deseo.

domingo, 26 de septiembre de 2010



Elsa
Eva Palencia

Mi gata se llamaba Elsa. Le gustaba contonearse al andar, mirándome de vez en cuando, con cierto desprecio a veces, con indiferencia otras, nunca con amor. Yo la seguía a cierta distancia y cuando se paraba a mirar el infitino la acariciaba, con cierto temor. Elsa giraba la cabeza al sentir mis dedos sobre su lomo y entonces yo me apartaba. Yo la quería de forma ilógica, sin un porqué. Aún la quiero en el recuerdo, sin comprenderla.